16 feb 2011

Escribir una canción no es ir deprisa
como quieren ir deprisa los que asumen.
Que es un acto fisiológico y mundano,
como hacer la digestión y crear desechos.
Escribir una canción es crear tormenta en el corazón de quien la pare con dolores
es un acto irreverente y solitario.
Como lo es la confesión de un condenado.
Es ir al cielo y abrir la puerta
meterse al cuarto de un dios noctámbulo
y esperar a que este dormido 
para robarle algún verso suyo.
Salir despacio y sin dejar huella
y conspirar contra el gran peligro
de que se enteren que un dios bohemio es el autor de lo que compartes.Si escribí por escribir algunas veces pa' aumentar el inventario en la despensa si un encargo me obligo al sacrilegio de sentirme un arquitecto de emociones.Si escribir una canción no es ejercicio que mejora con la práctica y el tiempo , es pegarle un bofetón a la rutina y rasgarle la piel a lo imposible. Que quede claro que las canciones se las robamos a un dios dormido.

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